Clasificación tipográfica, es el tema a tratar en esta publicación.

Sin duda, la tipografía es uno de los elementos más importantes del diseño, ya que es a partir de ahí que podrá hacer que sus textos se ajusten a los conceptos ideales si elige la tipografía correcta.

Este artículo será un resumen de la clasificación tipográfica, dividiendo las clasificaciones entre histórica y tradición.

Clasificación tipográfica ¿Qué debes conocer?

Es importante tener en cuenta que algunos nombres de la clasificación reciben cambios entre los autores, por lo que algunas cosas que se dirán aquí se pueden encontrar con diferentes enfoques, pero aun así, creemos que será de gran valor para aquellos que quieran comprender más sobre el mundo de la tipografía.

Clasificación tipográfica por marco tradicional

Sin Serif

Las primeras letras sin serifa o sans-serif aparecieron alrededor de 1820. En Alemania se llamaban Steinsschriften o Grotesk, debido a su falta de estética. Al principio, se usaban en cuerpos grandes y estaban destinados a hacer carteles y otros usos de textos cortos.

Clasificación tipográfica

Serif

Las fuentes serif (con remates)  tienen pequeños guiones aplicados a los extremos de las letras; es importante tener en cuenta que hay varios tipos de serif. Es un detalle antiguo, originado a partir de la escritura manual, un detalle que se ha perdido en el tiempo y las prisas de la modernidad. Además del carácter decorativo y estético, hace que se realicen fuentes sin serifas fueran “fuentes sin estética“, la serifa tiene importantes aspectos prácticos que guían los ojos de una letra a otra, lo que favorece su lectura.

Clasificación tipográfica

Cursiva

Las fuentes cursivas son las que generalmente se ven en las invitaciones de boda, son fuentes cercanas a la escritura humana. Tienen un mayor sentido de humanización. Por lo general, están más trabajadas y con más adornos, su uso generalmente se asocia con sofisticación, para alguna invitación o certificado. Debido a su gran detalle, no se recomienda para textos largos.

Clasificación tipográfica

Decorativas

Las fuentes decorativas tienen características comunes de estas fuentes son atrevidas y temáticas. Podemos encontrar en diferentes temas como “disney” o “terror”, por ejemplo, fuentes con bordes “fluidos”, como la sangre. De todos modos, casi cualquier cosa que puedas imaginar. Debido a que son muy específicos, generalmente son de poca utilidad en materiales en general. Es importante que se usen con cuidado, ya que, según el tipo de aplicación, se escapan por completo del tema.

Clasificación tipográfica

Clasificación tipográfica según el marco histórico

Humanistas

Original de los siglos XV y XVI, los tipos humanistas se parecían a la caligrafía clásica. Están bien conectadas con la caligrafía y el movimiento de la mano y el lápiz sobre papel, lo que justifica su nombre.

Transicionales

Tienen menos serif “descuidadas” que los tipos humanistas, así como un eje más vertical. Surgieron durante la fase de transición entre las tipografías humanistas y modernas. Uno de los primeros tipógrafos destacados fue Willian Caslon, quien creó tipos más directos y definidos que los tipos humanistas.

Moderna

Las tipografías modernas ganaron prominencia solo durante el siglo XVIII. Se distingue por la suplir el bolígrafo humanista por el bolígrafo metálico, lo que asegura una mejor precisión al escritor, lo que también permite nuevas técnicas en el diseño. Era muy evidente en la tipografía moderna el contraste entre líneas gruesas y delgadas en la misma letra, además de serif más rectas y delgadas, a veces se llaman serif abruptas.

Tipografía Egipcia

Estos se hicieron principalmente para su uso en carteles, las fuentes egipcias se expandieron a lo largo del siglo XIX. Son fuentes mucho más pesadas, así como sus serif, que la mayoría de las veces tienen el mismo ancho que alto. Esta categoría nació junto con los primeros carteles publicitarios, en este período se crearon fuentes decorativas para atraer la atención del público alrededor del siglo XIX.

Humanista Sans Serifs

Aunque ya no tienen serif, son tipografías basadas en características humanísticas, como el hecho de que las letras finales no siempre tienen líneas con ángulos de 90º, generalmente tienen el eje vertical. Sus curvas son claras, y en algunos casos el acabado de la letra “a” se asemeja al final de un texto escrito en pluma.

Sin serifas Transicionales

También conocidos como “sin serif anónimas”, estos tipos tienen un estilo recto y uniforme, similar a los de las letras de transición serif. Este tipo de fuente es muy utilizado en todo el mundo, ya que es básico y sirve para muchas situaciones como un título o escribir un texto manteniendo una alta legibilidad.

Sin serifas geométricas

Son fuentes que se originan a partir de formas geométricas como el círculo, el cuadrado y el triángulo. Este tipo de fuente suele ser “aguda”. Las letras N y M tienen la parte superior de sus letras en forma de triángulos y las letras O y Q se forman a partir de círculos exactos. Un ejemplo es la fuente Futura creada en el momento de la Primera Guerra Mundial, tiene una percepción fría, casi sin expresión, son de ángulos perfectos, esquinas, interiores con círculos perfectos y puntas con triángulos muy afilados.

Este fue un resumen sobre la clasificación tipográfica, pero todavía tenemos muchos otros temas relacionados con la tipografía de los que podrá informarse en este blog.